En mi carrera profesional he tenido la oportunidad,  de participar en proyectos de construcciones singulares alrededor del mundo. Como ya sabéis, por definición, en todo proyecto se obtiene un resultado único. Pero la singularidad es un atributo  especial, los proyectos singulares tienen una serie de características que requieren un planteamiento diferente desde sus inicios.

Estas características especiales pueden ser de muy diversa índole. En algunos casos tienen que ver con aspectos puramente técnicos, en otros casos son menos tangibles y están relacionadas con la condición humana. Pero una característica esencial y común en la mayoría de proyectos singulares es que son hitos nunca antes llevados a cabo. Y esto lo cambia todo.

Pongamos como ejemplo el Museo Guggenheim de Bilbao. Un proyecto singular porque sencillamente nunca antes se había construido un edificio de semejantes características.

jorge-fernandez-salas-JD7lQkhFoIA-unsplash

Hay multitud de ejemplos a lo largo de la historia de la humanidad, como la primera circunnavegación terrestre realizada por Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano. O más recientemente, la primera vez que un hombre salta desde la estratosfera a 38.969 metros de altura.

Desde mi experiencia quisiera compartir con vosotros 5 aspectos a tener en cuenta en la dirección de este tipo de proyectos.

  1. Singularidad. A veces lo más evidente puede pasar desapercibido. Ser consciente de que un proyecto es singular es el primer paso. Esta característica influye decisivamente en toda la gestión del proyecto y es fundamental que los principales actores interesados la tomen muy en serio.
  2. Incertidumbre. Realizar una muy buena gestión de riesgos es imprescindible. En este tipo de proyectos cada fase puede esconder un riesgo desconocido que impacte de manera determinante en los objetivos del proyecto. Es como correr sobre un campo de minas, sólo es cuestión de tiempo para que pises donde no debes y saltes por los aires.
  3. Entorno colaborativo. Hay tantos riesgos desconocidos en este tipo de proyectos que la relación contractual no puede ser el típico contrato a precio fijo. Hay que buscar fórmulas colaborativas en la que tanto los riesgos como los beneficios sean compartidos entre los principales actores interesados. En este sentido, para proyectos de construcción recomiendo el Integrated Project Delivery.
  4. Stakeholders. Al crear un entorno colaborativo, el enfoque tradicional en el que un promotor hace un encargo a un tercero para que ejecute el proyecto no es suficiente. Es necesario que el promotor asuma un rol activo a lo largo del ciclo de vida del proyecto. De igual modo el resto de empresas subcontratistas tienen que participar desde las primeras etapas del proyecto. Tod@s deben trabajar para conseguir un objetivo común. Tal vez, esto sea lo más dificil de conseguir.
  5. Complejidad. Este tipo de proyectos se desarrollan en entornos altamente complejos. El director de proyecto no puede por sí solo gestionar todos los aspectos del proyecto. Es fundamental delegar y empoderar al equipo de dirección del proyecto. El hiperliderazgo no funciona aquí, es más aconsejable un liderazgo compartido.

 

Créditos:

Photo by Jorge Fernández Salas on Unsplash

 

 

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